EL ARTE DEL REPUJADO EN METAL.
El trabajo sobre metales cuenta con una larga tradición
cultural, ya desde la antigüedad aparecen bellas piezas en ese material y es a
mediados de la Edad Media, cuando éstas alcanzan un elevado nivel estético y
artístico. El repujado es una técnica muy antigua, proviene de Europa y se
deriva de los Iconos, que son imágenes sagradas y religiosas pintadas en
tablas. A partir del siglo XII el repujado comenzó a tomar auge ya que en esa
época los iconos eran puestos a disposición de los feligreses para venerarlos,
pero con el humo de las velas y la cercanía de las veladoras, las pinturas con el
tiempo comenzaban a mancharse. Fue entonces que empezaron a cubrirlos con
metales preciosos como el oro y la plata para protegerlos del humo y de que la
gente los tocara. El nombre de repujado se deriva de la palabra francesa
"repulsare" que significa dar volumen o empujar hacia afuera o como
vocablo latino, labrar figuras o adornos de relieve en metal. Esta técnica se
realizó unos siglos y después se olvidó. Y más tarde, ya en éste siglo, empezaron
a hacer repujado en Europa, principalmente en Francia y comenzó toda una
industria, pero ya no se hacían iconos, únicamente se realizaban lo que se
llama el arte objeto como lámparas, floreros, cajas, marcos, botellas, mesas,
cajoneras, entre otros, pero nuevamente, éste arte, con las guerras se perdió y
no fue sino hasta hace unos 20 años que comenzó a tomar auge en Europa
(principalmente en España). El repujado es un arte delicado, detallista,
precioso y de mucha paciencia y dedicación.
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